29 jun. 2017

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Cómo ser más creativo al componer música

"Music". / vallgall

Componer música
es una las aptitudes que cualquier amante de la música desea conocer y dominar. En el ámbito musical, siempre ha corrido el falso rumor de que para ser un buen compositor hace falta saber mucho de música, aunque esto no es del todo cierto. Conocer los fundamentos de la composición y los diversos procesos compositivos te puede ayudar a no cometer fallos técnicos. Sin embargo, existe una condición muy importante a tener en cuenta a la hora de componer: ser creativo.

«Es imposible para los alumnos encontrar cómo componer sin estar inspirados». Schoenberg, 1994.

Según la RAE, la creatividad es la "facultad de crear", en nuestro caso, es la capacidad que tiene una persona para crear música. Al contrario de lo que piensa la gente, esto no se aprende con la teoría, sino que es una facultad imprescindible de cualquier compositor que se precie. Puedes tocar mil instrumentos y haber estudiado en los mejores conservatorios de Viena, pero lamento decirte que, si no eres creativo, estás perdido.

La creatividad lo es todo para componer música, y la motivación y la inspiración juegan un papel muy importante en este proceso. Una persona que sabe mucho pero que no crea, es como si no supiese nada. No puede demostrar nada. Componer música, así como crear arte, conlleva un gran esfuerzo intelectual. La parte derecha del cerebro en la que guarda la condición creativa de cada persona. El neurocientífico y músico profesional, Jordi Jauset, explica que el hemisferio derecho "es el cerebro del espacio, de la música, de la intuición y de la creatividad”. Esta zona es la encargada de procesar la comprensión de la melodía, la percepción del timbre y los contenidos emocionales del lenguaje musical.

Pero dejemos a un lado la neurociencia. En esta entrada explicaré cómo ser más creativo al componer música mediante diez consejos y ejemplos que os ayudarán a desenvolveros cada vez más en la creación del cuarto arte.

1. Cuida tus oídos

Parece una tontería, pero sufrir algún defecto en los oídos puede afectar de forma negativa a la creatividad de tus composiciones. Enfermedades como los acúfenos o un simple tapón de cera en el oído pueden dificultar la escuchar de los sonidos más discretos de una pieza musical. Por otro lado, existen compositores que sacaron partido de sus problemas auditivos. Seguro que conces al más famoso de todos. En efecto. Beethoven padeció sordera desde los 20 años, y a partir de los 26 empeoró tanto que tuvo que utilizar audífonos. Pero esto no supuso una barrera para su creatividad, todo lo contrario. Se valió de su problema para componer sus últimas sonatas antes de morir que fueron, por cierto, más interesantes y avanzadas para su época. Aquí su última sonata:


2. Estudia algo de composición, pero no te encierres en su reglas

Abrir algún libro de fundamentos de composición de vez en cuando para aclarar dudas no viene mal. Por otro lado, atrincherarse demasiado en las normas clásicas no es muy recomendable a la hora de dar rienda suelta a tu creatividad. El profesor e informático René Victor de la Universidad Técnica de Dinamarca explica que "los bloqueos intelectuales son producto del conservadurismo y la falta de disposición para utilizar enfoques nuevos". Esto quiere decir que las personas que se encierran en unas normas teóricas son reacias a los cambios y, por lo tanto, menos creativas. Hablando de normas establecidas, seguro que no has pensado en usar una guitarra como si fuera una caja de efectos de sonido, como hace Jon Gomm:


3. Busca ideas en tu entorno

Cualquier cosa puede inspirar tu creatividad. El compositor y teórico musical, Arnold Schoenberg, decía que "un poema, una historia, una obra de teatro o una película pueden estimular la expresión de ideas musicales". Pero no nos vayamos muy lejos. Te puedo asegurar que las calles por las que caminas todos los días son una inmensa fuente de ideas que pueden despertar tu creatividad. Que se lo digan a Jarbas Agnelli, el compositor brasileño que una mañana, mientras leía el periódico, vio una fotografía de unos pájaros sobre un cableado eléctrico. Seguidamente, recortó la fotografía y se inspiró en ella para componer una canción utilizando las posiciones exactas de los pájaros como si fuesen notas musicales. Agnelli tenía curiosidad por escuchar la melodía que los pájaros habían creado y ahora también puedes escucharla tú:



4. No tengas miedo a innovar

El pintor español, Pablo Picasso, decía que "el principal enemigo de la creatividad es el buen gusto". Vivimos en unos días en los que la cultura popular ha construido unos patrones que se inclinan más hacia "lo que suena bien" y esta barrera es casi infranqueable para la mayoría de los artistas. Según la Revista Iberoamericana de Educación, "la creatividad es la habilidad para hacer algo nuevo, diferente y útil". Esa diferencia es la que marca a alguien creativo de alguien del montón.



5. Reinventa la música

Versionear o arreglar música que ya existe es un indicio de creatividad. En su libro "El cerebro musical", Diego Alonso Cánovas, explica que "el proceso creativo implica la invención de nuevas melodías o la recreación de las ya conocidas". Asimismo, el compositor de bandas sonoras, John Powell, explica en su libro, "Así es la música", que uno de los recursos compositivos más creativos es el de interpretar una melodía ya compuesta con una armonía distinta. Esta técnica se puede escuchar en la versión de la conocida canción "Imagine" de John Lennon que hizo la banda de rock "A Perfect Circle":


6. Aporta un nuevo significado a la música

Vivir en un mundo hermético en el que "lo que siempre ha sido, sigue siendo" es un error fatal. La sociedad está en constante evolución, y con ella, el significado que le da a su entorno. La música tampoco se escapa. Arnold Schoenberg (1994) asegura que "el tiempo no sólo ha producido un desarrollo de los medios técnicos y ampliado el concepto de tema y melodía en las mentes creativas; también ha cambiado nuestra comprensión de la música escrita en las épocas precedentes". Este nuevo significado de la música ya no viene determinado por su contenido, como bien explica el músico y psicólogo Leonard Meyer (1956), "sino que el significado decae con la cultura y se le asigna otro". De esta manera, hoy podemos ver anuncios de hamburguesas en los que se utiliza una música que, en un tiempo, sirvió para amenizar funerales:


7. Expresa tus emociones, pero no dejes que te dominen

Una de las cualidades del arte es la de expresar emociones y sentimientos. Cuando compones música, intentas que el que la escuche sienta lo mismo que has sentido tú. Para ello, te vales de una serie de técnicas de composición que más se acercan a su expresión. No obstante, un error muy común es el de ponerse a crear cuando uno está pasando por una mala época.

Emocionarse excesivamente limita nuestra libertad para investigar y manipular ideas. En un contexto social, cuando alguien está pasando por una depresión, apenas puede entablar comunicación con otras personas. Esta barrera también se da en la música, dificultando así que puedas expresar lo que sientes de una forma ordenada y razonable. Recuerda que el compositor es el que lo expresa y el oyente es el que lo siente, aunque haya veces que lo sienta demasiado...



8. Haz una lista de tus ideas y selecciona las mejores

Una vez tengas en mente todas tus ideas, haz una lista con ellas. Esta técnica se conoce como brainstorming (algo así como "tormenta de ideas") y consiste en generar ideas creativas sin rechazarlas a la primera por miedo o por olvido. Cuanto menos se asocie una idea a un fracaso, más creativa resultará. La flexibilidad y hacerse preguntas atrevidas como "¿Hacer música con palos de helado?" o "¿Mezclar ruidos de un baño público con instrumentos de cuerda frotada?" suelen dar resultado.



9. Entrena tu creatividad con la improvisación

A veces, la mejor manera de crear algo es experimentar por ti mismo. Gran parte de los conocimientos que adquiere un bebé se deben a la experiencia que tienen con el mundo que les rodea: tocan, huelen y se meten en la boca todo aquello que encuentran. En música, esta libertad de aprendizaje apenas se da cuando sigues una partitura a rajatabla. El secreto para desenvolver la creatividad es el de interpretar la música como si se estuviese entablando una conversación de forma natural. Según el profesor de música, Kofi Agawu (2006), la improvisación o la composición en el momento presuponen una competencia en el hablar de un lenguaje musical". Cuando improvisamos música, nuestros sentidos se agudizan porque las notas que interpretamos no vienen predefinidas por un papel, sino que todo lo que se escucha sale de nuestra cabeza. Esa es uno de las ejemplos más claros de creatividad musical, como bien se representa en el siguiente vídeo:


10. Más hace el que quiere que el que puede

Una obra musical no está terminada hasta que su compositor no quede totalmente satisfecho con ella. Pero no desesperes. Trabajar duro es la clave. Lo que marca la diferencia entre tú y cualquier otra persona con más recursos o suscriptores en las redes sociales es que tú te lo curras, y te lo curras mucho. Que tu trabajo no se haya valorado (aún) no significa que no sea bueno. Esto es así. Vivimos en una era en la que el número de likes y de followers determina quién es más visible en la red, pero no quién es más creativo. Sigue trabajando y verás que, en un futuro no muy lejano, tu creatividad habrá dado sus frutos. :)

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