8 ago. 2017

Publicado el 08 agosto por | 0 comentarios

Breves pinceladas sobre el Ars Subtilior

En la Edad Media, las corrientes musicales occidentales descubren la polifonía a partir del denominado organum, procedente de cantos monódicos gregorianos que muy lentamente comenzaron a incluir intervalos nuevos y no únicamente permitiendo el unísono.
Tras esas primeras excursiones a la combinación de notas, en su origen muy limitadas, se establecen guías para comprender la armonía y estructura de esa música. Se puede decir que se establece la polifonía en la música occidental. Evidentemente, la música sigue evolucionando y después de un tiempo, los teóricos Jeans des Murs y Philippe de Vitry analizaron los cambios en la creación musical de aquel tiempo, que ya eran muy notables. En sus libros, entienden que hay una nueva forma, a nivel europeo, de escribir música. Esto no es del todo cierto, claro, pues cada lugar tenía su estilo particular derivado de la tradición musical local. Pero tampoco están del todo equivocados, y de hecho su perspectiva es la que se sigue utilizando, grosso modo, para diferenciar el arte previo a aproximadamente 1300 del posterior. Llamaron ars antiqua a la manera previa de escribir la música, es decir, arte antiguo. A la nueva manera se la conoció como ars nova, conjunto de estilos en los que la polifonía se desarrolló rápidamente, dejando atrás la monodia definitivamente. Muchos de los madrigales, motetes y demás géneros que siguen apareciendo durante el Renacimiento llegan a un alto nivel de desarrollo teórico y musicológico ya por estos tiempos.

Pero bueno, ¿el ars subtilior es un periodo a parte o un estilo dentro del ars nova? Si ya pasamos del ars nova al Renacimiento, o pasando por la escuela de Borgoña... ¡poca cohesión se ve aquí! Pues es muy cierto. Se puede argumentar que había más diferencias estilísticas entre la escuela franco-flamenca y las distintas escuelas al sur de los Alpes que a nivel temporal. Es una mezcla de todo, como siempre, pero desde luego que ya a partir del Barroco uno no nota variaciones geográficas tan fuertes.

Sin esta situación no habría surgido el ars subtilior, un estilo -y periodo, al mismo tiempo- que nos debería dejar perplejos. Se desarrolla en un tiempo y una región determinados. Comienza a partir de 1360, aproximadamente, y la mayoría de musicólogos lo considera un nuevo estilo posterior al ars nova. Además, el ars subtilior se establece sobre todo en Aviñón y en los alrededores de París, donde la mayor parte de su desarrollo se concentra. También aparece por el Piamonte y otras zonas del norte de Italia, y probablemente por muchas partes del reino de Aragón.

Como podemos ver en esta última obra, Ma tre dol rossignol, sigue estando muy presente la firma pre-renacentista, pero es notable que, para ser música vocal, tenga polifonías tan interesantes.
La polifonía se comienza a usar de manera tan abundante y compleja que casi parece un guiño sarcástico al auge de esta. Este estilo, cuyo nombre irónicamente significa "arte más sutil" destaca por su recargado carácter, con polirritmias y polifonías contrapuntísticas que lo hacen parecer un anacronismo.
Entre los compositores más importantes, cabe destacar a Johannes Ciconia y a Matteo da Perugia. De este último dejamos aquí una obra, Andray Soulet, para poder observar la compleja polifonía modal de este periodo. Veamos:

El Codex Chantilly comprende una enorme colección de obras del Ars Subtilior. En él están recogidas, entre muchas otras, obras como esta pieza instrumental de Johannes Vayllant, Par maintes foys, con muy interesantes recursos musicales: este virelai emplea las flautas para imitar el canto de los pájaros.

En el norte de Italia también aparece una colección de obras similar: el Codex Faenza, que recoge las primeras obras escritas para instrumento de teclado que se conocen. Este códice contiene muchas obras del Trecento musical italiano, una corriente que hacia 1370 ya comienza a obtener muchas influencias del ars subtilior de Aviñón, sobre todo de la mano de autores como Francesco Landini. En la balada anónima que presentamos a continuación, para flauta, vihuela y arpa, se pueden encontrar rasgos del ars subtilior occitano.


Anexo: Más música del ars subtilior
Ciconia, J. Caçando un giorno
Ciconia, J. Una panthera, y aquí la versión instrumental del madrigal


Leer más